INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1449

¿Tras el oro negro venezolano?

Numerosos analistas interpretaron que la motivación última de la intervención de Trump en Venezuela era hacerse con el control de las ricas reservas petroleras del país. Sin embargo, los incentivos económicos que ofrece el petróleo venezolano para Estados Unidos no resultan tan evidentes.

El presidente Trump se refirió repetidamente al petróleo en sus declaraciones tras la operación especial para capturar a Nicolás Maduro. Durante lo que le queda de mandato, Trump no dispone de tiempo suficiente para cosechar el supuesto beneficio económico de esta operación. Tampoco está claro el grado de control político efectivo que Estados Unidos podrá ejercer sobre el nuevo gobierno de Delcy Rodríguez.

La primera gran prueba de fuego para Trump está casi a un año vista, en las elecciones de mitad de mandato. Por ello, algunos analistas han incidido en el componente mediático y político de la operación. Trump necesita un golpe de efecto para marcar la agenda, recuperar posiciones en las encuestas y desviar la atención de los indicadores económicos que muestran una desaceleración de la economía estadounidense. El petróleo venezolano le sirve como promesa de grandes beneficios futuros.

La captura de Maduro apenas ha tenido impacto sobre el precio del petróleo en los mercados internacionales. El precio spot ha descendido levemente, mientras que los futuros de más largo plazo se han mantenido prácticamente inalterados. Esto significa que, por el momento, los inversores no creen que la intervención haya cambiado los fundamentales del mercado. No esperan que Venezuela pueda poner más petróleo en el mercado, por lo que descartan que Estados Unidos vaya a convertir al país en una potencia exportadora de crudo.

De hecho, a corto plazo, de los actuales 1,2 millones de barriles diarios la producción podría caer a menos de 300.000 en diciembre, lo que dejaría a Caracas sin dinero para importar alimentos y medicinas. Según Rystad Energy, debido al deterioro y la falta de mantenimiento de las infraestructuras, sería necesario invertir unos 110.000 millones de dólares en tres años para duplicar la actual producción, es decir, el equivalente al doble de lo…

PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO