El pacto gira en torno a North American Blue Energy Partners (NABEP), una petrolera privada controlada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt. Las autoridades venezolanas le han concedido derechos durante 100 años sobre 17 campos petroleros del lago de Maracaibo y la faja del Orinoco. A cambio, el gobierno estadounidense tendrá derecho a adquirir una participación del 35% en la matriz de la compañía mediante warrants que le permitirían comprar las acciones por un precio muy reducido, además de adquirir a precio de coste el 20% del petróleo producido.
Venezuela posee cerca del 17% de las reservas mundiales de petróleo, pero contribuye con solo el 1% de la producción mundial diaria. Según Trump, el nuevo marco atraerá finalmente el capital necesario para recuperar la industria venezolana, además de duplicar el acceso estadounidense a reservas petroleras y garantizar su suministro durante décadas. Horas después, Rodríguez se hizo eco de sus palabras, aunque citando distintas cifras y plazos. NABEP sostiene además que movilizará cerca de 100.000 millones de dólares de inversión para elevar la producción.
En su comunicado, la Casa Blanca presentó explícitamente el acuerdo como parte de su estrategia para reducir la influencia de sus adversarios en el hemisferio occidental….
