INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1481

Ucrania: La factura de la guerra sigue creciendo

La guerra de Ucrania entra en su quinto año sin un desenlace militar a la vista. Rusia mantiene la iniciativa en varios sectores del frente, pero sus avances siguen siendo lentos y costosos, mientras Ucrania aumenta su capacidad para atacar objetivos militares y energéticos en territorio ruso.

Moscú ha intensificado los ataques con drones y misiles contra ciudades e infraestructuras ucranianas. En el Donbás, la presión sobre el eje Sloviansk-Kramatorsk se ha intensificado, aunque sin producir por ahora una ruptura decisiva del frente. Y, mientras tanto, Washington trata de impulsar sin éxito las conversaciones de paz.

El coste financiero de la guerra es extraordinario para ambos contendientes. Rusia destinó unos 16 billones de rublos en 2025 a la financiación de la guerra y otros gastos militares, equivalentes a unos 163.000 millones de euros y al 7,5% de su PIB. Para 2026, el presupuesto contempla unos 14,9 billones de rublos, unos 152.000 millones de euros. El esfuerzo bélico ruso se ha convertido así en uno de los principales motores de la economía, pero también en una fuente creciente de desequilibrios.

La factura no se limita al gasto militar. El Estado financia compensaciones a militares y familiares, subsidios y la reconstrucción de territorios ocupados y zonas fronterizas. Además, trabajadores, capital y capacidad industrial están siendo desviados hacia la producción militar: un coste de oportunidad que no aparece directamente en las cuentas presupuestarias.

En Ucrania, el esfuerzo es aún mayor en relación con el tamaño de su economía. En junio, el Parlamento aprobó una ampliación de 1,56 billones de grivnas, unos 30.000 millones de euros, elevando el presupuesto de defensa y seguridad de 2026 hasta unos 84.000 millones de euros. Esta cifra incluye la adquisición y reparación de armamento, munición y equipamiento. Se calcula que Ucrania ha realizado un gasto…

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