INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1361

Unas elecciones sin la ciudadanía

El régimen iraní ha admitido que las elecciones legislativas celebradas el pasado 1 de marzo han sido las de más bajo porcentaje de participación de su historia, lo que da una idea de la debacle electoral que debe haberse producido. Irán responde a esta pérdida de legitmidad con mayor agresividad exterior y represión interna.

Según fuentes oficiales solo el 41% de los más de 61 millones de potenciales votantes se acercaron a las urnas en un ejercicio meramente formalista. Es otro clavo en el ataúd de la democracia que nunca llegó a florecer en Irán tras el derrocamiento del infausto sah Reza Palevi, en 1979. Desde la represión violenta de 2009, que aplastó el intento reformista del llamado Movimiento Verde liderado por Hosein Musavi, la deriva autoritaria se ha hecho aún más evidente.

Con el ya habitual argumento de la necesidad de defenderse de una confabulación externa que pretende su derribo, la teocracia iraní, con el añadido del poderoso Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (los pasdarán), ha ido cerrando cualquier vía a la disidencia y a la crítica, ahogando los derechos fundamentales de su propia población (especialmente los de las mujeres). Ni siquiera sus responsables pueden presentar, como contrapunto que pueda servirles para reforzar su legitimidad, un mejor balance en términos de bienestar material. La suma del prolongado castigo internacional impulsado por Washington desde hace décadas y el alto nivel de corrupción e ineficiencia demostrado durante años por los sucesivos gobiernos subordinados a la autoridad suprema del ayatolá Ali Jamenei han provocado un notorio deterioro de las condiciones de vida para la mayoría de la población, con una inflación que superaba el 50% al finalizar el pasado año.

Todo eso es lo que ha tratado de hacer visible ahora el denominado Frente de la Reforma –que engloba a diferentes grupos críticos con el sistema– con su llamada al boicot electoral. En todo caso, tanto los críticos como el conjunto de la población son conscientes de que las verdaderas elecciones no se realizan el día marcado en el calendario para colocar las urnas, sino mucho antes, cuando el…

PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO