La pretensión soviética de instaurar el reino de la abundancia no pudo resultar más fallida. La gran utopía del siglo XX ha sido un penoso atajo que no ha llevado a ninguna parte. Pero quien concluya que el mercado y la empresa privada merecen por ello una adoración incondicional está exagerando. La transición en el centro y este de Europa, entre ellas las repúblicas ex soviéticas, muestra con claridad que, para funcionar debidamente, el mercado necesita muchos inputs que por sí solo no produce.
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Libros: España-EE UU: mitos y estereotipos de una relación
Reflexiones sobre África subsahariana y España
La incertidumbre de los acontecimientos del Este
Verano 1991 - Digital
Verano 2000 - Papel
España y la OTAN: pasado, presente y futuro
Feudalismo digital en un orden inestable
China se prepara para su gobernanza global
El paso atrás del Estado y el descontento británico