POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 45

De la pesca española fuera de sus aguas jurisdiccionales

Los conflictos pesqueros entre Canadá y la UE relativos al apresamiento de barcos españoles en alta mar llevan al autor a reflexionar sobre algunos aspectos relacionados con la pesca poco estudiados. El principal es el papel del mercado, cuyo tamaño no depende de ser una potencia en el ámbito de la pesca.
Miguel de Aldasoro
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La opinión pública está habituada a sorprenderse periódicamente con un conflicto pesquero y con el consabido desencadenamiento de una campaña en los medios de comunicación, más o menos inspirada por las partes interesadas de los países envueltos en el litigio.Se proclaman condenas rotundas sobre quién debe asumir la culpa del conflicto, se publican infinidad de comentarios con las interpretaciones más diversas y se formulan numerosas preguntas que más bien confunden que aclaran la lógica curiosidad de la opinión pública, y generalmente sólo quedan contestadas a medias; así permanecen sin ser satisfechas hasta que surge una nueva crisis, nunca idéntica, aunque similar.

Entonces vuelven a aparecer en los telediarios y primeras páginas de los periódicos, si no los mismos tópicos, otros parecidos a los difundidos en ocasiones anteriores.

Han transcurrido varias semanas desde la última crisis pesquera entre Canadá y la flota de la Unión Europea (UE) en aguas internacionales del Atlántico noroeste, reguladas por el Derecho internacional del mar.

Se ha vertido mucha tinta sobre este acontecimiento y tampoco han faltado estridentes declaraciones políticas y técnicas sobre el incidente, aunque todavía se desconozcan las últimas consecuencias, mientras no adopte una decisión el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya.

Pero, al menos, los ánimos se han serenado en parte, de forma que puede abordarse esta cuestión de las crisis pesqueras, tan espinosa como interesante, con la debida perspectiva y con el propósito de intentar contestar a esas preguntas que, tras cada conflicto, quedan pendientes.

En primer lugar, creo conveniente hacer algunas consideraciones sobre la pesca, comparándola con otras actividades económicas, probablemente más conocidas por la mayoría de los ciudadanos.

¿Acaso en las demás actividades económicas no surgen también crisis de vez en cuando? A nadie le sorprende enterarse de que hay un problema en el sector agrario o industrial,…

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