El acuerdo de 1993 entre Israel y la OLP es un paso histórico hacia la paz en Oriente Próximo, pero aún así quedan muchos factores por resolver: la crisis que vive el liderazgo palestino, la actitud de Siria y el verdadero poder del fundamentalismo islámico, junto con el poder del gobierno de Isaac Rabin.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Ante la Conferencia de Turín
El espacio, frontera y oportunidad 


