El empresariado español disfruta de una potencial ventaja a la hora de abordar el mercado ruso: la proximidad temporal de los procesos de modernización y liberalización económica, lo que les permite valorar adecuadamente la coyuntura y transferir y poner en marcha las tecnologías, equipamientos e infraestructuras que se precisan en Rusia.
> NÚMERO 4


El antes y después de un pogromo apocalíptico
El español y el portugués en los procesos de integración