La firmeza del paso con la que camina la relación bilateral entre España y Marruecos suele ilustrarse con proyectos y realidades audaces, como la interconexión eléctrica, el gasoducto Magreb-Europa y el enlace fijo a través del estrecho de Gibraltar. Son buenos ejemplos de consecuencias económicas, pero su significado interesa no solo en el ámbito económico.
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