La región es escenario de la pugna entre dos corrientes del Islam: el activismo wahabí, antichií y sostenido por los petrodólares, y el activismo chií, que moviliza redes culturales.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

La región es escenario de la pugna entre dos corrientes del Islam: el activismo wahabí, antichií y sostenido por los petrodólares, y el activismo chií, que moviliza redes culturales.