La fractura transatlántica cala hondo en el ánimo de los ciudadanos europeos. Una encuesta paneuropea publicada por Politico junto a beBartlet muestra una opinión pública que ya percibe a los Estados Unidos de Donald Trump como una fuente de riesgo más acuciante que la propia China. Este cambio de percepción apunta a una transformación de fondo en la cultura estratégica europea, con implicaciones directas tanto para la política de defensa como para el equilibrio político interno en los Estados miembros.
Según la encuesta, apenas un 12% de los consultados describe a Washington como un aliado cercano, mientras que un 36% lo considera directamente una amenaza. Pekín, en cambio, despierta ese mismo recelo en el 29% de los encuestados. Solo Francia y Polonia, esta última anclada en su frontera con Rusia y dependiente del paraguas militar estadounidense, se desmarcan de la tendencia general.
El sondeo aterriza en un momento en que el presidente norteamericano ha acumulado una serie de decisiones que erosionan el núcleo de la alianza atlántica: amenazas de anexión sobre Canadá y Groenlandia, imposición de aranceles, cuestionamiento del compromiso con la OTAN y respaldo a fuerzas políticas contrarias a la integración europea. “A ello se suma la guerra contra…



