Alfombra roja: Cristina Gallach

POLÍTICA EXTERIOR
 |  6 de febrero de 2015

APODO: «la Cristina».

FRASE: “Si pasas por aquí, ven a verme”.

CURRÍCULO: Cristina Gallach ha llegado esta semana a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York como secretaria general adjunta de Comunicación e Información Pública. Estará al frente de explicar a gobiernos, ciudadanos, empresas y otras organizaciones internacionales qué hace la ONU y por qué sigue cumpliendo una función insustituible en el orden internacional. No lo tendrá fácil. Son muchas las voces que cuestionan la utilidad en el siglo XXI de una organización que arrastra la visión del mundo y la estructura de gobierno del siglo XX. Hace años que desde los cinco continentes se pide una reforma profunda de la organización que tiene en sus manos la paz, la seguridad y la cooperación mundial. Pero Gallach sabe lidiar con instituciones enormes, de difícil comunicación, y sacar lo mejor de ellas. Acaba de dejar un puesto igualmente controvertido en el Consejo de la Unión Europea, donde ha sido directora de Relaciones Públicas desde 2010. Ese año fue la portavoz de la Presidencia española de la UE. Su carrera en el área de la comunicación política e institucional comenzó junto a Javier Solana. Entre 1999 y 2009 fue portavoz y directora de comunicación del entonces alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común. Venía de trabajar como mano derecha de Solana durante sus años en la secretaría general de la OTAN (1996-99).

Las raíces de Gallach son, sin embargo, las de una periodista auténtica, con más de 15 años como reportera. Fue corresponsal de la Agencia EFE en Bruselas y en Moscú, y trabajó para El Periódico, Avui y TVE en Estados Unidos.

MÉRITOS: Respetada y querida por diplomáticos, políticos, funcionarios y periodistas, Gallach es siempre una fuente de información fiable, con la agenda abierta para sus colegas de los medios. Este carácter transparente y accesible es lo primero que se escucha a cualquiera que haya trabajado con ella. Las cualidades personales se apoyan, además, en un profundo conocimiento del sistema internacional e instinto para comprender la compleja relación entre los acontecimientos mundiales y las decisiones políticas. Defensora absoluta de Europa, no ha dejado de mostrar su frustración ante el bloqueo de la UE como actor internacional. “Esto puede hacerse mejor”, repite cada vez que habla de la Unión. Ha sido portavoz con voz propia y siempre con modestia. Conoce a la perfección los engranajes institucionales y complicados equilibrios políticos de Europa. En 2009 Financial Times la eligió una de las 30 personas más influyentes en la UE. Ha lidiado con los generales de la OTAN y con los funcionarios de Bruselas. Ha estado con presidentes del gobierno, secretarios de Estado, ministros y líderes civiles. Cuenta con la confianza de una cada vez más extensa red de periodistas y analistas que la consideran compañera. Siempre que pasa cerca, llama y pregunta: “¿Cómo estás? ¿Qué estás haciendo?”. Desde su posición en las organizaciones internacionales más destacadas ha constatado el déficit de mujeres en los órganos de toma de decisiones. La defensa activa de la igualdad de género y la promoción de las mujeres en todos los ámbitos del poder son su causa inquebrantable.

Pero más allá de esto, Gallach maneja una poco frecuente combinación de cuatro ingredientes: sinceridad con el interlocutor, capacidad para preguntar de inmediato, información en estado puro –es decir, noticias, verdaderas noticias– y conexión plena con su jefe, fuera este Javier Solana, Van Rompuy o, desde mañana mismo, Ban Ki-moon. «Cristina al frente de la información de Naciones Unidas, ¡qué enorme gol para los malditos españoles!», clamaba enloquecido el sub-sub-subordinado canadiense por los pasillos del piso 42 de la organización, a punto de precipitarse al East River… Sea como fuere, Gallach significará una gran movida en la casa: decenas de embajadores, representantes, altos funcionarios preparan ya cómo empezar, cómo establecer el primer contacto, de qué tratar. Ella archiva: guarda en su inteligencia (y en su mirada de catalana repleta de juventud y sabiduría) cada dato que pueda aportar un argumento de claridad para su jefe, en este caso el coreano universal heredero del africano Kofi Annan.

 

Datos de contacto:

Twitter: @cristinagallach

Facebook: Cristina Gallach

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