Alfombra Roja: Phumzile Mlambo-Ngcuka

POLÍTICA EXTERIOR
 |  25 de noviembre de 2016

“La violencia recorta radicalmente las libertades que todos deberíamos tener: el derecho a estar seguros en el hogar, el derecho a caminar con seguridad por la calle, el derecho a ir a la escuela, a trabajar o a ir al cine”

 

Directora ejecutiva de ONU Mujeres desde 2013, Phumzile Mlambo-Ngcuka nació en 1955, en Transkei, Suráfrica. En su país fue la primera mujer en ocupar el cargo de vicepresienta, en el gobierno de Thabo Mbeki, además de desempeñar diversos puestos ministeriales. Se licenció en Ciencias Sociales y Educación en la Universidad Nacional de Lesoto, y se doctoró en a Universidad de Ciudad del Cabo, donde fue designada Doctora Honoris Causa en 2003. En 2008 puso en marcha la Fundación Umlambo para apoyar a las escuelas de áreas desfavorecidas en Suráfrica y Malawi. Para Mlambo-Ngcuka, la educación es un campo de actuación fundamental para el cambio social: “La educación es una prioridad transversal. Es el igualador no solo para las niñas sino para todas las mujeres que necesitan segundas oportunidades.

La ONU estima que 1 de cada 3 mujeres experimenta violencia física o sexual en algún momento de su vida. En la actualidad, más de 600 millones de mujeres viven en países donde la violencia doméstica no es considerada delito.

 

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Desde que en 2010 la ONU acordara la creación de una agencia específica para la igualdad y el empoderamiento de las mujeres, ONU Mujeres se ocupa de coordinar y evaluar el trabajo de la organización y de los Estados miembros en materia de género. Poner fin a la violencia contra las mujeres está entre los objetivos prioritarios de la agencia. El secretario general de la organización, Ban Ki-moon, bajo cuyo mandato se creó ONU Mujeres, impulsó en 2008 una campaña para poner fin a la violencia de género. Para Mlambo-Ngcuka, las raíces de la violencia contra las mujeres está en las desigualdades y la discriminación.

La igualdad de género era uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio aprobados en 2000. Sin embargo, el verdadero impulso ha venido con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aprobados por la ONU en septiembre de 2015, que recoge la igualdad en el Objetivo 5. Entre las metas prioritarias está la eliminación de todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación; así como la eliminación de todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina.

 

 

Datos de contacto:

Twitter: @phumzileunwomen

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