En los últimos años, más de un centenar de startups y compañías chinas se habían trasladado a Singapur para atraer financiación internacional y acceder a los mercados occidentales con menos obstáculos regulatorios que si operaban directamente desde China.
La fórmula permitía beneficiarse de la reputación jurídica y financiera de Singapur sin romper realmente los vínculos con el ecosistema tecnológico chino. Y, hasta ahora, había funcionado.
Sin embargo, China se ha visto forzada a desvelar esta planificación tras una operación muy sensible para el país. A finales de 2025, Meta anunció la adquisición de Manus por una cifra estimada de entre 2.000 y 2.500 millones de dólares. La startup de inteligencia artificial, fundada por ingenieros chinos, inicialmente comenzó a desarrollarse dentro de sus fronteras. Para facilitar su expansión internacional, optaron por trasladar la compañía a Singapur con el objetivo de conseguir apoyo financiero.
A finales del año pasado, la tecnología de Manus había alcanzado un elevado grado de desarrollo. Sus herramientas de IA generativa y automatización avanzada habían despertado el interés de numerosos inversores y empezaban a ser comparadas con algunos de los modelos más avanzados del mercado, como los de OpenAI.
El objetivo explícito de Meta era reforzar su estrategia…
