INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1470

EEUU eleva la presión sobre Morena

Las relaciones entre Estados Unidos y México dieron un brusco giro el 28 de abril cuando la fiscalía de Nueva York pidió la detención y extradición de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y de nueve funcionarios, por supuestos vínculos con el crimen organizado.

El cártel de Sinaloa, que ha introducido cientos de toneladas de cocaína, fentanilo, heroína y metanfetaminas en EEUU, es una de las organizaciones que la administración de Donald Trump considera “narcoterroristas” y, por ello, una amenaza a su seguridad nacional.    

En su red Truth Social, Trump ha escrito que México es “casi un narcoestado”. Tras la colaboración policial y las extradiciones concedidas por el gobierno mexicano, sin embargo, las tensiones parecían haberse atenuado. Algunos exgobernadores habían sido detenidos y cumplido penas en prisiones estadounidenses, pero nunca uno en funciones, una línea roja para México. 

El ejecutivo mexicano alega que no le constan pruebas concluyentes contra Rocha, antiguo aliado cercano de Andrés Manuel López Obrador. Sin ellas, dice, no puede actuar judicialmente en su contra. Según medios locales, Claudia Sheinbaum ha advertido en privado a legisladores y gobernadores de Morena de que cualquier cargo público investigado por corrupción debería abandonar su puesto.

Rocha ha dejado temporalmente sus funciones. La fiscalía neoyorquina le acusa de haber mantenido durante años una relación de colusión con el cártel de Sinaloa, una organización que ha recurrido sistemáticamente a la intimidación, el secuestro y el asesinato para proteger sus intereses.

Durante el sexenio…

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