INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1470

Etiopía: continuidad política, incertidumbre territorial

A falta de los resultados definitivos de las elecciones celebradas el pasado 1 de junio, todo apunta a una nueva victoria del Partido de la Prosperidad y de su líder, el primer ministro Abiy Ahmed. Sin embargo, el proceso electoral apenas altera una realidad marcada por la pobreza, la inseguridad y la persistente fragmentación territorial del país.

Según la misión de observación electoral de la Unión Africana, los comicios transcurrieron de forma “pacífica, transparente y ordenada”. Más de 54 millones de ciudadanos estaban llamados a elegir a los representantes de la Cámara de Representantes Populares y de los Consejos Regionales entre los candidatos independientes y de los 47 partidos políticos admitidos por la Comisión Electoral Nacional de Etiopía (NEBE). Sin embargo, esa imagen de normalidad institucional contrasta con los profundos desafíos económicos y de seguridad que siguen condicionando el futuro del país.

La situación socioeconómica continúa siendo extremadamente precaria para buena parte de los 139 millones de etíopes. Más de una cuarta parte de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y el PIB per cápita apenas supera los 1.200 dólares anuales. A ello se suma una población extraordinariamente joven, un rápido crecimiento demográfico y una economía muy dependiente de la agricultura, especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) sitúa a Etiopía en el puesto 180 de 193 a escala global.

No extraña, por tanto, que las prioridades ciudadanas antepongan sus crecientes necesidades –mientras la inflación vuelve a repuntar desde un mínimo histórico del 9,4% el pasado…

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