El colapso del Gran Lago Salado en Utah (Estados Unidos) –que con sus antiguos 4.400 kilómetros cuadrados era el sexto más grande de EEUU tras los cinco Grandes Lagos (Superior, Míchigan, Hurón, Erie y Ontario)– más la desaparición del embalse chileno de Peñuelas, principal fuente de agua de Valparaíso, del lago boliviano Poopó y del mar de Aral entre Kazajstán y Uzbekistán muestran que el cambio climático ya no es un problema de futuras generaciones.
El Gran Lago Salado ha perdido ya dos terceras partes de su superficie, aumentando la salinidad a unos extremos que anticipan el fin de la flora y la fauna, con tormentas de polvo tóxico cuando el viento disperse los sedimentos del lecho lacustre. La vecina ciudad de Salt Lake City –de 2,5 millones de habitantes, el 75% de la población de Utah– es la zona urbana de mayor crecimiento demográfico del país. La ciudad consume…

#ISPE 873. 13 enero 2014
#ISPE 705. 12 julio 2010
#ISPE 881. 10 marzo 2014
#ISPE: Tsipras, el gran superviviente
ISPE 1045. 31 julio 2017
#ISPE 897. 7 julio 2014
#ISPE 1054. 16 octubre 2017
#ISPE 1082. 14 mayo 2018
Líbano: Al borde del colapso
ISPE 1031. 24 abril 2017
#ISPE 853. 5 agosto 2013
La polarización de Macron y Erdogan
#ISPE 875. 27 enero 2014
Cuenta atrás para TikTok
#ISPE 848. 1 julio 2013
Amenaza que no cesa
ISPE 993. 4 julio 2016
#ISPE 849. 8 julio 2013
Víctimas propiciatorias
‘Déjà vu’ perpetuo en Argentina
La revolución de la devolución
Reunión ‘transformadora’ de la OTAN