El gobierno presidido por Daniel Ortega anunció el 19 de noviembre la salida de Nicaragua de la Organización de los Estados Americanos (OEA) alegando su injerencia en los asuntos internos del país por haber rechazado su (fraudulenta) tercera reelección consecutiva. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos respondió al régimen dirigido por Ortega y Rosario Murillo, su esposa y vicepresidenta, aconsejándoles no aislarse aún más. En otras palabras, que dejaran de cavar su propia tumba, o más bien la de los nicaragüenses.
La OEA rechazó la legitimidad de las elecciones –donde la participación apenas superó el 20%– por 25 votos a favor, uno en contra, siete abstenciones y una ausencia. La Unión Europea y un número sin precedentes de países de la región –Costa Rica, Panamá, Chile, Colombia, Perú y Ecuador– tampoco reconocieron la reelección de Ortega y Murillo.
Si Nicaragua no participa en…

#ISPE 827. 28 enero 2013
#ISPE 873. 13 enero 2014
#ISPE: Comienza la era ‘pos-Merkel’
#ISPE 850. 15 julio 2013
#ISPE 1080. 30 abril 2018
#ISPE 1076. 26 marzo 2018
#ISPE 1086. 11 junio 2018
#ISPE 923. 26 enero 2015
#ISPE 956. 5 octubre 2015
#ISPE 1075. 19 marzo 2018
#ISPE 897. 7 julio 2014
#ISPE 1084. 28 mayo 2018
#ISPE 1054. 16 octubre 2017
#ISPE 957. 12 octubre 2015