Zelenski se alineó inicialmente con el general, pero acabó cediendo a la presión. Se trata de la mayor reorganización del alto mando ucraniano desde la invasión rusa de febrero de 2022 y se produce en un momento singular de la guerra: Ucrania ha recuperado parte de la iniciativa en el frente, mientras la vía negociadora permanece bloqueada desde hace meses.
Drapati asumió el cargo con una declaración deliberadamente austera: no hará grandes promesas, afirmó, porque el trabajo que tiene por delante será difícil. Ese mismo día, Zelenski completó la remodelación nombrando jefe del Estado Mayor a Ígor Skibiuk, hasta ahora responsable de las Fuerzas de Asalto Aéreo, en sustitución de Andrí Gnátov, considerado próximo a Sirski. Ambos pertenecen a una generación de oficiales formada en la guerra contra Rusia y no en el Ejército soviético.
Fédorov, de 35 años, exministro de Transformación Digital y artífice del Ejército de Drones, llevaba seis meses al frente de Defensa. Tras destituirlo, Zelenski le ofreció el cargo de viceprimer ministro para Innovación Militar, pero Fédorov rechazó esa y otras propuestas y reclamó regresar al Ministerio de Defensa. El pulso político, por tanto, sigue abierto.
El relevo en la cúpula militar…
