Un acuerdo de paz en Oriente Próximo requiere una solución al problema de Jerusalén que sea aceptable para palestinos e israelíes. Hay precedentes de soberanía compartida de una ciudad indivisa, fórmula que satisface las necesidades de ambas partes.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

El arte de pescar en río revuelto
Carta de América: Déficit, deuda y polarización 


