Con la reunificación y el retorno a una posición central en Europa, Alemania ha encontrado su lugar en Occidente. Sin embargo, el país no mira hacia delante, la sociedad del bienestar se desintegra, se siente poco feliz: no existe un intercambio suficiente entre el Este y el Oeste. Es hora de reflexionar sobre la historia de una nación fracasada entre 1871 y 1945.
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