POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 180

Apertura y responsabilidad

JORGE GALINDO
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En las tres últimas décadas, España ha confirmado su apertura en cuatro frentes: bienes, personas, ideas y decisiones. Pese al aprendizaje del exterior de la sociedad española, sigue sin estar claro cuánto devuelve a cambio.

“As Mr. Gonzalez himself has said,
with membership in the West comes responsibility.”

CON esta frase terminaba Edward Schumacher un artículo publicado en el New York Times hace 30 años exactos: el 24 de octubre de 1987. “Mr. González” es, por supuesto, el entonces presidente del gobierno Felipe González. Y Schumacher, antiguo corresponsal del periódico en Madrid, daba cuenta de las demandas del jefe del ejecutivo hacia Estados Unidos: retirar una serie de cazas F-16 ubicados cerca de Madrid, siguiendo la presión de sus votantes, muchos de los cuales aún recordaban con rencor la reciente entrada del país en la OTAN. Un mes antes, en otro rincón del mismo periódico, el titular de un enviado especial a Mataró rezaba: “Africans Say Spanish Show Racist Views”. Hacía solo seis años y medio de un golpe de Estado que había puesto en peligro la entonces todavía frágil democracia española. Y menos de dos desde que éramos parte de la Unión Europea. España estaba, en definitiva, tanteando su apertura al exterior. Aprendiendo, entre otras cosas, que con ella también venía la responsabilidad.

En las últimas tres décadas, esta apertura ha pasado de ser un tanteo a una realidad que se ha ido desarrollando en cuatro frentes distintos: bienes (economía), personas (sociedad), ideas (identidad) y decisiones (política). Su membresía a las cuatro comunidades occidentales se ha consolidado pieza a pieza. Y, sin embargo, aún cabe preguntarse dónde está la responsabilidad que el expresidente demandaba a sus conciudadanos. En otras palabras: está bastante claro lo que el mundo ha hecho por nosotros, pero quizá no tanto lo que nosotros estamos…

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