POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 232

Soldados ucranianos operan un dron de ataque Bliskavka para golpear posiciones rusas (Frente de Kostiantynivka, 15 de mayo de 2026). DIEGO HERRERA CARCEDO / ANADOLU VÍA GETTY

Cómo enterró Ucrania la era de las armas de lujo

Mi país es el ejemplo vivo del dilema al que se enfrenta Europa: adaptarse o perder. Las unidades de drones ya causan el 80% de las bajas rusas, y la innovación tecnológica anticipa cambios aún difíciles de predecir.
Andriy Zagorodnyuk
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La guerra de Rusia contra Ucrania ha entrado en una nueva fase, definida menos por las ganancias territoriales que por una intensa competencia tecnológica. Ambos bandos se hallan inmersos en un esfuerzo sostenido por obtener ventaja mediante la innovación y la adaptación rápidas, introduciendo a una velocidad sin precedentes nuevos tipos de sistemas no tripulados, contramedidas y métodos operativos. Ucrania defiende un modelo de innovación distribuido y ascendente, con cientos de empresas y grupos de voluntarios, una estrecha integración entre las unidades del frente y los fabricantes, y una actividad de investigación y desarrollo integrada directamente en las formaciones de combate. Rusia, en cambio, sigue un enfoque centralizado, con el Estado ejerciendo un papel dominante en la orientación, la producción y la escalada de nuevos sistemas y capacidades de armamento.

Ucrania va por delante en algunos ámbitos y Rusia en otros, pero ambos han superado con creces las prácticas occidentales vigentes, convirtiendo el campo de batalla en un entorno vivo de experimentación militar-técnica continua.

Un ejemplo de ello son los esfuerzos de ambos bandos por extender el control en primera persona (FPV) y la operación remota a distancias cada vez mayores. En febrero de 2026, Ucrania logró restringir el uso ruso de las comunicaciones comerciales por satélite Starlink en sus vehículos aéreos no tripulados (VANT) de largo alcance, lo que puso de manifiesto la inquietante realidad de que drones con control FPV en tiempo real operaban a distancias antaño asociadas únicamente a las armas estratégicas. Lo que está emergiendo es una categoría enteramente nueva de armas no tripuladas que combina alcance, adaptabilidad y bajo coste con control humano directo.

El popular lema ucraniano “Que luchen los robots” –en lugar de las personas– refleja la posibilidad de utilizar tecnologías habilitadoras existentes –sencillas o sofisticadas, baratas o más costosas– para proporcionar…

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