POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 210

Xi Jinping (centro) y otros miembros del PCCh escuchan el himno de China durante el XX Congreso del partido. A la izquierda de Xi, el asiento vacío de Hu Jintao tras su abrupta salida (Pekín, 22 de octubre de 2022). GETTY

¿Cuán resistente es el PCCh?

Xi Jinping ha reafirmado su poder y autoridad, pero el progresivo abandono del pragmatismo y unas políticas cada vez más ideológicas llevan a preguntarse si el presidente podrá evitar una batalla por la sucesión en el partido-Estado.
Yuen Yuen Ang
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La fórmula tradicional para la supervivencia autoritaria es una mezcla de cuatro elementos: represión, propaganda, clientelismo y apaños electorales. Desde que tomó el poder en 1949, año de fundación de la República Popular China, el Partido Comunista Chino (PCCh) ha practicado de manera sistemática las tres primeras y, durante la época que siguió a la muerte de Mao Zedong, en 1976, perfeccionó una nueva fuente de resistencia: la institucionalización. En 2003, el politólogo estadounidense Andrew Nathan argumentó que la mayor estabilidad lograda gracias a la institucionalización había convertido el PCCh en un ente resistente, ayudándole a mantener el poder incluso cuando China se modernizaba e integraba en la economía mundial. Una característica muy importante de la institucionalización fue hacer que las transiciones en el liderazgo del partido fueran ordenadas y predecibles. Otras dimensiones incluían la profesionalización de la burocracia y permitir una mayor participación política en determinados espacios.

Hoy, muchos consideran que Xi Jinping ha acabado con todo esto. En 2012, se convirtió en el líder supremo del PCCh y, en marzo de 2013, en el presidente de la República Popular China, en medio de un escándalo de corrupción de alto perfil que puso al descubierto la intensidad de las luchas entre las élites políticas chinas. En 2018, anuló los límites constitucionales de los mandatos presidenciales. Finalmente, en octubre de 2022, ha sido reelegido secretario general del partido y presidente de la República Popular para un tercer mandato –y posiblemente de por vida– en el XX Congreso del PCCh.

Bajo su mandato como secretario general, el PCCh ha ampliado su alcance a la política económica y social, antes en manos del poder ejecutivo dirigido por el primer ministro y el Consejo de Estado. El limitado margen de maniobra logrado antes de la llegada de Xi para la participación política en…

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