POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 177

Una mujer chadiana desplazada por la violencia enseña los primeros granos de trigo cultivado en un huerto impulsado por Oxfam Intermón. (Loudja, región del Lago Chad, febrero de 2017). MARCELA OSPINA/OXFAM INTERMÓN

Cuatro hambrunas en un mundo inhumano

JOSÉ MARÍA VERA
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Las cifras y los escenarios se conocen: 20 millones de personas están en riesgo de morir de hambre y 50 millones sufren desnutrición en Lago Chad, Sudán del Sur, Yemen y África oriental. La respuesta internacional es contradictoria en el enfoque e insuficiente en recursos.

Hace unas semanas visité la parte chadiana del Lago Chad. A distancia del agua, en una zona inhóspita, malviven 120.000 personas desplazadas. Estaban en paz a las orillas del lago. Pescadores y agricultores, afectados por el cambio climático aunque capaces de salir adelante por sus propios medios, a pesar del abandono del Estado y del escaso apoyo de la cooperación internacional.

Boko Haram llegó, arrasó sus poblados, asesinó y violó. Cada familia cuenta sus víctimas. Huyeron, claro, se desplazaron a un primer campo que Boko Haram volvió a atacar. Huyeron aún más lejos de su casa y de sus tierras, de su medio de vida. Hoy se encuentran relativamente seguros ya que el ejército chadiano ha sellado la frontera y ejerce un cierto control. Lo de “relativamente” se refiere sobre todo a las mujeres jóvenes y niñas, en peligro permanente al ser zona de conflicto. Ejércitos de hombres.

La población desplazada y las comunidades locales, que acogen con la nada que tienen, sobreviven gracias a la ayuda humanitaria del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) y de organizaciones como Oxfam, Acción Contra el Hambre (ACH) o Médicos Sin Fronteras (MSF). Allí no hay nadie más, para bien se entiende.

Estas personas son muchas personas, 120.000 vidas, una a una, rotas, al borde de la muerte. En algunos asentamientos había niñas y niños que dudo estén vivos hoy. Cada muerte por hambre, sed, enfermedad prevenible y agotamiento es una muesca en la lista de la vergüenza de todos, de eso que llamamos comunidad internacional,…

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