Tras el cambio de gobierno en España (1996), la actitud hacia Cuba ha cambiado, provocando una crisis en las relaciones Madrid-La Habana. El autor afirma que se han cometido algunos fallos polítifcos, y como resultado España puede perder su liderazgo político en la zona.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Primavera 2000 - Papel
Gaza y la Corte Internacional de Justicia
Facundo y las hondas raíces del racismo
Putin apuesta doble o nada a la guerra
Impulsar y proteger la economía europea
#ISPE 1148: La insostenible dieta global 


