El presidente de Serbia Slobodan Milosevic se encuentra en el peor momento de sus diez años de mandato. Tras 90 días de manifestaciones y presiones internacionales, la oposición consigue al fin que se reconozcan sus resultados en las elecciones de 1997. Todo parece indicar que asistimos al final del poder de Milosevic.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Entrevista a Amina Bouayach
Carta a los lectores: la gran transformación de Este.
El ‘big data’ transforma la lucha contra el cambio climático 


