Una baja renta per cápita, un mercado interno de pequeña escala y la ausencia de un proceso de integración regional Sur-Sur frenan la llegada de inversión extranjera directa a los países del Mediterráneo Sur. La ampliación de la UE al centro y el este de Europa ha repercutido también en unos flujos de capitales limitados a otros vecinos geográficos. Detener la inmigración masiva requiere iniciativas a largo plazo para generar riqueza y oportunidades de desarrollo en los países emisores.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Derechos humanos con el nuevo soberano
Luchas por la influencia Irán-Arabia Saudí
¿Ha acabado la crisis global con el contrato social árabe?
Literatura árabe y musulmana en Gran Bretaña
El factor turismo, impacto de infraestructuras y pymes
Acabar con los tópicos desde la literatura
Crisis existencial en Líbano 

