Una baja renta per cápita, un mercado interno de pequeña escala y la ausencia de un proceso de integración regional Sur-Sur frenan la llegada de inversión extranjera directa a los países del Mediterráneo Sur. La ampliación de la UE al centro y el este de Europa ha repercutido también en unos flujos de capitales limitados a otros vecinos geográficos. Detener la inmigración masiva requiere iniciativas a largo plazo para generar riqueza y oportunidades de desarrollo en los países emisores.
> NÚMERO 34


Inmigración y mercado de trabajo en España
Viñetas de un (poco usual) embajador de España en México*
El endeudamiento externo de Latinoamérica
Unasur: la apuesta de Brasil
Retos del sector energético mexicano