La culminación de la unión monetaria, con la introducción física del euro, podría facilitar el avance hacia objetivos de integración más ambiciosos. España, que ha sufrido los perjuicios del aislamiento, debería ser el primer interesado en que esa conjetura se cumpliera.
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Inmigración y mercado de trabajo en España
Viñetas de un (poco usual) embajador de España en México*
El endeudamiento externo de Latinoamérica
Unasur: la apuesta de Brasil