POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 215

El gran juego de las materias primas

La lucha para conseguir insumos básicos se alimenta del enfrentamiento estratégico entre Estados Unidos y China. Y su virulencia se multiplica por la imperiosa necesidad de unos pocos minerales y metales concentrados en pocos países.
Carta a los lectores
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En el siglo XIX, el “gran juego” al que hacemos mención en nuestra portada fue la rivalidad entre Gran Bretaña y Rusia por controlar Asia central. Para ganar la partida desde el mar Caspio a los Himalayas, los dos imperios alternaron la diplomacia, la intriga y el uso de la fuerza, aunque evitando en todo lo posible una confrontación militar directa. En aquel Great Game, expresión popularizada por el novelista Rudyard Kipling, la motivación principal de Londres no era otra que construir un colchón estratégico para proteger la joya más preciada de todos sus dominios coloniales: India.

En el siglo XXI, una rivalidad mucho más intensa y con efectos globales se está librando en torno a las materias primas. Esta lucha para conseguir insumos básicos se alimenta del enfrentamiento estratégico entre Estados Unidos y China. Y su virulencia se multiplica por la imperiosa necesidad de unos pocos minerales y metales concentrados en pocos países y que resultan imprescindibles para avanzar en el titánico esfuerzo hacia una menor dependencia energética del petróleo, el gas natural y el carbón.

Mención especial dentro de este “gran juego” merece la pugna en torno a los semiconductores. Como explica el profesor Chris Miller en su libro La guerra de los chips del que publicamos un extracto, una China cada vez más asertiva hace tiempo que abandonó la doctrina militar de Mao a favor de una guerra popular casi medieval y ha asumido que los conflictos del futuro serán decididos no tanto por la superioridad en misiles como por la capacidad de bytes.

A las puertas de lo que podría ser otro súper-ciclo de materias primas al calor de la fricción entre EEUU y China, América Latina debería figurar entre los grandes beneficiarios. No hay duda de que la región dispone de grandes reservas de…

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