La respuesta de las aerolíneas tradicionales a la fuerte competencia que suponen las compañías de bajo coste está siendo la búsqueda de la calidad, el incremento de la productividad y la diferenciación en los productos y el servicio al cliente.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Francia-Alemania: un eje crucial pero sin ritmo
España-Marruecos: el necesario reencuentro 


