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El vecino francés en 2012

Carta a los lectores
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La comunidad lingüística francesa es la novena del mundo: 220 millones hoy y 500, si las estimaciones demográficas se cumplen, en 2050, de los que un 80 por cien serán residentes en el continente africano. España limitará al norte y sur con comunidades de habla francesa. Francia es nuestro primer cliente, un 17,6 por cien del total de las exportaciones, más del doble que Portugal; pero Marruecos es el principal mercado, un 2,2 por cien del total (China 1,6 por cien, Japón 0,9 por cien) entre los países no comunitarios. ¿Coincidencias para reflexionar sobre la enseñanza de idiomas?

Alemanes y franceses no han conseguido romper el caparazón de sus intereses nacionales, pese a su extensa frontera común y la integración de sus economías desde el tratado del Carbón y del Acero. El entendimiento entre latinos y germanos se resiste. Bélgica es un ejemplo del fracaso. Valones y flamencos se distancian de tal manera que Bruselas  ve amenazada la convivencia entre sus vecinos. Francia y su diplomacia imperial necesita asociarse por razones presupuestarias con Reino Unido; Alemania y su orgullo apuesta por el predominio económico y tecnológico mientras se proyecta con fuerza en dirección Este hasta los confines de una China sedienta de modernización industrial.

El gran objetivo de la unión monetaria no fue otro que la convergencia económica entre los países de la región europea, que consolidaría la integración. Los países latinos adoptarían conductas germánicas: moderación salarial, menos consumo público y privado y más ahorro. Alemania apostaría por mayores niveles de consumo privado y asistencia pública, en suma más bienestar y menos ahorro. Las políticas nacionales se han alejado de esos propósitos integradores y el euro se ha convertido en una droga placentera que ha provocado un mayor alejamiento entre los hábitos de los europeos del norte y del sur….

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