El 2 de julio los mexicanos eligirán a su nuevo presidente en un clima político distinto: la incertidumbre de los resultados. Los datos económicos avalan al gobierno del PRI. Sin embargo, las primeras encuestas muestran una división de votos igualada entre el candidato del partido en el poder y sus contrincantes del PAN y el PRD.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Noviembre-diciembre 2006 - Digital
Noviembre-diciembre 2002 - Papel
Enero-febrero 2013 - Papel
La apuesta europea del Conde de Barcelona 


