La victoria de Hamás en las elecciones palestinas supone un cambio de ciclo de impredecibles consecuencias para el conflicto palestino-israelí y para todo Oriente Próximo. Por primera vez, la ANP será dirigida por un movimiento que rechaza el proceso de Oslo y la Hoja de Ruta. En la nueva coyuntura, Hamás tendrá que moderar sus postulados y hacer un ejercicio de pragmatismo si quiere mantenerse en el poder.
POLÍTICA EXTERIOR > NÚMERO 110


Comprometidos con Asia
Del crudo al ‘high tech’ en el Golfo
Diálogo o conflicto
La transformación necesaria: estrategias de prevención