A pesar de las elecciones, Irak es una sociedad sometida que espera ver con las votaciones el final de la ocupación extranjera y confía en que su nuevo gobierno le ayude a mejorar su futuro en todos los ámbitos. Los resultados deben valorarse en un incierto contexto político y social.
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Carta de América: La gran fractura americana
Irak tras las elecciones: riesgos e incertidumbres 


