La caída de Sadam Husein ha situado la reflexión sobre la posguerra en Irak en un primer plano. Del éxito del futuro régimen dependerá que la intervención militar anglo-norteamericana pase a la historia como una injerencia o como una liberación del pueblo iraquí. De momento la democratización es un proceso incierto, repleto de obstáculos.
POLÍTICA EXTERIOR > NÚMERO 94


Guerra y crisis de moralidad, según Marc Bloch
Carrera armamentística en el Magreb
El último hombre de Europa
ISPE 1022. 13 febrero 2017