Irak ha cerrado un año crucial para una reconstrucción política que parece imposible. La división comunitaria imposibilita los proyectos nacionales y amenaza con extenderse por la región.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

El programa Eureka: ¿Una oportunidad para España?
Año decisivo para Af-Pak 

