Europa está preparándose para afrontar un otoño difícil tras la muerte del Sistema Monetario Europeo (SME). La modificación provocó el cambio el 2 de agosto de 1993 de la banda de fluctuación: del 4,5 por cien se pasó al 30 para garantizar una estabilidad económica.
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El futuro de la defensa europea tras la cumbre de Praga 


