La polémica sobre la presunta veracidad de los videos que Benjamin Netanyahu publicó en sus redes sociales para desmentir que hubiese fallecido en un ataque iraní muestra hasta qué punto las imágenes creadas mediante IA están distorsionando la percepción pública de la guerra. Los videos del primer ministro israelí dejaron en evidencia que los deepfakes no solo sirven para crear contenidos falsos, sino también para poner en duda la autenticidad de imágenes reales. tradicional “niebla de guerra” se ha hecho aún más densa.
Según NewsGuard, los vídeos generados con IA sobre Irán han superado las 21,9 millones de visualizaciones solo en X. Con simples indicaciones escritas, plataformas como Hugging Face o GitHub permiten generar imágenes, videos y archivos de audio falsos con gran facilidad. Por ejemplo, secuencias de drones aproximándose a ciudades con un skyline similar al de Tel Aviv.
No es un fenómeno nuevo, pero sí mucho más sofisticado. En febrero de 2022, bots rusos difundieron videos falsos en los que se veía a Volodímir Zelenski pedir a sus tropas rendirse ante los invasores. Más recientemente, según un informe del Congreso de EE UU de 2025, China manipuló imágenes del supuesto derribo de un caza indio Rafale durante…

La guerra informativa en la era de la IA


