POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 167

La homofobia como estrategia política

GRAEME REID
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La represión contra las personas LGBT es una coartada de los regímenes autoritarios para limitar el papel del conjunto de la sociedad civil. Además de los avances en Irlanda, México o EE UU, hay que observar los retrocesos en Rusia, Egipto, Malasia y muchos países africanos.

No hay duda de que los avances en la causa del matrimomio igualitario son signos de un giro significativo y profundamente arraigado. Irlanda se convirtió en el primer país del mundo en dar su apoyo al matrimonio igualitario a través del voto popular cuando el referéndum celebrado el 23 de mayo pasado respondió con un sonoro sí (62%). Un mes después, el Tribunal Supremo de México estableció el derecho al matrimonio para todo el país. A esto le siguió otro hito: la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre la igualdad en el matrimonio. Estos acontecimientos indican el impulso irrefrenable que nos aleja de la discriminación y nos acerca a la igualdad. Como declaraba el ministro del Interior de Colombia, Juan Fernando Cristo, en respuesta a la decisión del tribunal estadounidense: “La igualdad es imparable, y llegará a Colombia”.

Pocos habrían predicho los rápidos avances de los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) en Latinoamérica, el radical cambio de opinión sobre los matrimonios del mismo sexo en EE UU, o que la Irlanda católica romana se mostrase aplastantemente favorable al matrimonio igualitario. Pero estos desarrollos positivos coexisten con la intensificación del uso político de la homofobia. Los avances podrían incluso estar alimentando las conductas homófobas. El mundo está dividido en un debate retórico cada vez más intrincado sobre los derechos de las personas LGBT. Medard Bitekyerezo, un político ugandés que defiende el endurecimiento de las leyes contra los homosexuales, ha manifestado: “La declaración del Tribunal Supremo de EE UU…

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