POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 199

Habilidad diplomática y primacía tecnológica estarán en el centro de la relación EEUU-China. GETTY

¿La prioridad de Biden? China

Casi todos los dilemas que cualquier presidente de EEUU tendrá que resolver en este siglo tienen su origen en el desafío que supone China como competidor estratégico mundial.
NGAIRE WOODS
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EL presidente de Estados Unidos que inaugurará mandato el 20 de enero de 2021 hereda un mundo plagado de problemas, conflictos y trampas en política exterior. Durante su mandato, Donald Trump ha ido a lo suyo, haciendo caso omiso de la experiencia y conocimientos de las agencias de inteligencia y los profesionales de la política exterior estadounidenses. En demasiadas ocasiones, sus propuestas personales en el ámbito de la diplomacia han estado vinculadas, al menos en apariencia, a intereses empresariales de su familia. Es de esperar que cualquier otro gobierno adopte un enfoque más sobrio, fundamentado en un análisis serio de los verdaderos intereses de los estadounidenses. Una vez se asiente la polvareda interna que ha envuelto el último proceso electoral, el mundo sabrá si el nuevo presidente de la gran potencia norteamericana, Joe Biden, tiene o no interés en –y la capacidad de– reconstruir la maquinaria de la política exterior de EEUU y si tendrá a bien, asimismo, completar la larguísima lista de puestos vacantes del departamento de Estado.

En cualquier caso, subyace en todo lo anterior una cuestión estratégica mucho más amplia, con la que cualquier presidente estadounidense habrá de lidiar, con independencia de su credo: tras décadas de hegemonía global, EEUU ha de hacer frente a la competencia estratégica de China. Muchos otros dilemas que EEUU se verá abocado a resolver en este siglo XXI tienen su origen en dicho desafío, y la pregunta más importante que ha de hacerse Biden es cómo gestionarlo.

Un primer hecho incómodo es que China compite por obtener influencia dentro de las mismas instituciones y con las mismas reglas que EEUU contribuyó a fijar tras la Segunda Guerra Mundial. En los últimos años, China ha mejorado su estatus en Naciones Unidas, de la que hoy es el segundo mayor contribuyente, tanto al…

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