Existe cierto debate sobre el origen de los rohinyás. La tesis más extendida, que seguiré aquí, es que ya en tiempos del reino de Arakan (1430-1785) existía una minoría musulmana en la región que estaba emparentada étnica y lingüísticamente con los bengalíes de Cox’s Bazar. Cuando los británicos absorbieron Arakan en 1826, tras la primera guerra anglo-birmana (1824-1826), fomentaron la inmigración de campesinos bengalíes de Cox’s Bazar para poner en marcha cultivos industriales. Por afinidad cultural y lingüística, estos campesinos se amalgamaron con los musulmanes que ya había en Arakan.
El Raj británico, a efectos administrativos, estableció a finales del siglo XIX y con criterios acientíficos, un listado de las etnias existentes en Birmania. Ni esos listados, ni los censos de 1911 y 1921 reconocieron la existencia de una etnia rohinyá. La administración colonial los consideraba como personas de origen bengalí.
En todo caso, en aquellos momentos no se había establecido entre los rohinyás la idea de ser una etnia diferenciada. Ellos se veían simplemente como musulmanes residentes en Arakan. Para la emergencia de una identidad específicamente rohinyá harían falta la emergencia de un nacionalismo rabioso birmano, basado en un budismo exclusivista, y las tensiones y masacres comunitarias que se produjeron en Arakan entre 1942 y 1945. Mientras que la mayoría birmana y los rajáin, etnia de origen tibeto-birmano y religión budista, mayoritaria en Arakan, apoyaron a los japoneses en la Segunda Guerra Mundial, los rohinyás se mantuvieron pro-británicos y recibieron vagas promesas, que nunca se realizaron, de la constitución de un Área Nacional Musulmana al norte de Arakan tras la guerra.
Desde la independencia hasta el fin de la dictadura militar
La Constitución de 1948 y la Ley de Ciudadanía del mismo año consagraron la idea, que procedía del Raj británico, de que existían 135 etnias…

Los rohinyás: una de las minorías más perseguidas del mundo


