Tras el fallecimiento de Mao Zedong y la consolidación de Deng Xiaoping en el poder en 1978 se realizó un cambio de orientación en el marco económico de China. La necesidad de desarrollar la economía y mejorar las condiciones de vida de la población motivó la apertura de las fronteras chinas a la inversión extranjera. Para ello era necesario dotar a las relaciones comerciales y a la inversión extranjera de un marco jurídico que otorgara seguridad. En la actualidad, China ha desarrollado un cuerpo legislativo que regula las formas de inversión en el país, el marco fiscal, los derechos de la propiedad industrial, los aranceles, el empleo o el régimen de control de cambios. No obstante, el inversor debe conocer la tradición cultural china, en la que la ley escrita nunca ha desempeñado un papel fundamental.
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#ISPE 854. 12 agosto 2013
Ampliación y reforma institucional
El mundo cambia, Keynes permanece
Deuda externa y desarrollo, un problema de nuestro tiempo
ISPE 969. 11 enero 2016