“Bla, bla, bla”. Aunque todavía quedaba una semana para que la última Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP, conferencia de las partes) produjera resultados, Greta Thunberg y los demás jóvenes activistas que se manifestaban en las calles de Glasgow ya tenían preparada su conclusión desalentadora: los gobiernos no habían estado a la altura y el veredicto sobre la COP26 era inequívoco y despectivo, presentado con el contoneo de un adolescente cruzado: “Bla, bla, bla”.
En muchos aspectos, no me cuesta identificarme con su impaciencia. Recuerdo perfectamente mi primera COP. Aunque solo llevaba unos meses como ministra de Medio Ambiente de Dinamarca, ya había sido tiempo suficiente para comprender la urgencia del problema del cambio climático. Luego llegué a la COP10 en Buenos Aires (2004). Día a día, mi frustración crecía con la lentitud de los avances. Por la mañana, los expertos técnicos repasaban los asuntos que debían negociarse y acordarse en un día determinado; por la tarde, nada había avanzado en realidad. “Pero esta noche probablemente aterricemos esto”. Por supuesto, a la mañana siguiente el pronóstico había resultado demasiado optimista. Estuvimos sentados en interminables reuniones, negociaciones, encuentros bilaterales y grupos de trabajo que a menudo se prolongaban hasta altas horas de la madrugada, y sin embargo el ritmo de progreso apenas se percibía. Era difícil no sentirse frustrado y aprendí, por las malas, que la longitud de las zancadas es limitada cuando todos avanzan juntos. Es muy difícil explicar al mundo cómo es posible que se tarden días, semanas y a veces años en introducir palabras, nociones y principios en los textos de la ONU.
Muchos funcionarios pueden atestiguar que mi temperamento y la velocidad de trabajo de la ONU no se ajustan a una escala de 1:1. Sin embargo, aunque entiendo la impaciencia científicamente justificada…

Túnez, la antigua 'Africa' latina, inicia la reconquista
Carta de China: El AIIB y las relaciones China, Estados Unidos y Europa
Estado actual de las negociaciones entre la CE y la Europa del Este
La transición ecológica y la economía política
La actualización de la política exterior cubana
Noviembre/diciembre 2017 - Papel
Política fiscal y ODS en América Latina
Carta de China: El contencioso del mar del Sur
El primer martes, después del primer lunes de noviembre
La reunificación de Alemania y sus consecuencias para Europa
Noviembre-diciembre 1996 - Digital
Noviembre-diciembre 2000 - Papel
El nuevo ciclo político europeo (2020-2024)
El avance del nacional-populismo en Alemania
Septiembre/octubre 2024 - Papel
Enero-febrero 1996 - Papel
Enero/febrero 2025 - Papel
Septiembre-octubre 2008 - Papel
Portugal: resiliencia y madurez
Lo que queda de la primavera árabe, cuatro años después
Septiembre-octubre 1996 - Digital
La tercera vía que Reino Unido busca en la UE
Invierno 1998-1999 - Papel
Hacer creíble la Alianza Defensiva
Julio/agosto 2022 - Digital
España y Europa ante la crisis
Septiembre/octubre 2023 - Digital
Invierno 1991-92 - Papel
Geopolítica de la crisis venezolana
Primavera 1998 - Papel
Enero/febrero 2020 - Papel
Diplomacia para una nueva era
Palabras y más palabras para salvar el clima