Un análisis de la unión monetaria en Europa demuestra que la integración no necesita tener un punto político. Más bien, una moneda única debería basarse en los beneficios que se deriven de la liberalización. Si se consigue una unión política, será un logro añadido; si no, no pasará nada.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Pascal y la moneda única 