La expulsión de los talibán de Afganistán en 2001 y el fracaso neoconservador en Irak han fortalecido el papel de los chiíes y de Irán en Oriente Próximo. Mientras cada país trata de proteger sus intereses, continúa la amenaza de una nueva guerra regional.
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¿Se evitará la cuarta guerra del Golfo? 


