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Tras las protestas de enero, el régimen cortó el acceso a Internet, un medio de controlar la información con mayor facilidad. Teherán, enero de 2026./fatemeh bahrami/anadolu via Getty Images

Soberanía geopolítica y tecnológica del Golfo

En su objetivo común de reducir la dependencia de proveedores militares y digitales extranjeros, Irán y los países del Golfo aplican estrategias divergentes que están reconfigurando la región.
Sara Bazoobandi
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La región del golfo Pérsico está experimentando una profunda transformación en la forma en que sus gobiernos conciben, construyen y despliegan el conocimiento. En toda la región, los Estados han tomado medidas agresivas para reducir la dependencia del extranjero y desarrollar capacidades propias. Sin embargo, los caminos que han elegido difieren notablemente, y esas diferencias conllevan consecuencias estratégicas que se extienden mucho más allá de la región.

Dos ámbitos ocupan el centro de esta transformación: la defensa y el ciberespacio. No se trata de elecciones fortuitas. La soberanía tecnológica se define como la capacidad de un Estado para desarrollar, controlar y mantener tecnologías críticas de forma independiente. La capacidad de producir los sistemas que protegen al Estado, proyectan su poder y señalan sus ambiciones tanto a aliados como a adversarios es a la vez la medida más clara de esa soberanía y su facilitador más trascendental. En conjunto, estos dos ámbitos definen la relación del Estado con el conocimiento, cómo se organiza, controla y utiliza como arma.

Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han impulsado el desarrollo del conocimiento en ambos ámbitos mediante el poder financiero, las alianzas internacionales y ambiciosos programas nacionales. Irán ha tomado una ruta fundamentalmente diferente: una basada no en el acceso al mercado o en estructuras de alianzas, sino en una doctrina ideológica que enmarca el conocimiento en sí mismo como un arma del Estado.

 

Caminos divergentes hacia la soberanía tecnológica

Como se ha indicado, las potencias de la región comparten una ambición común: reducir la dependencia de proveedores militares y digitales extranjeros. Pero las estrategias mediante las cuales persiguen esa ambición muestran relaciones fundamentalmente diferentes entre el Estado, el conocimiento y la tecnología.

Arabia Saudí y EAU representan un modelo de modernización impulsada por los recursos. El grupo EDGE de Emiratos Árabes…

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