Los sendos terremotos de escala 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela en lo que ya se conoce como la tragedia de la Noche de San Juan (24 de junio de 2026) han dejado un reguero de destrucción con miles de muertos y heridos, y decenas de miles de desaparecidos. No han sido los únicos casos en la zona. El 10 de agosto un terremoto de 7,4 sacudió Colombia dejando 300 muertos y 30.000 viviendas destruidas. A los pocos días de estrenar su mandato, el nuevo presidente Abelardo de la Espriella decretó el estado de emergencia económica que permite a su ejecutivo concentrar poderes extraordinarios para paliar la crisis. En la vecina Venezuela, sin embargo, el gobierno continúa en ruinas.
Después de 27 años carcomida por la corrupción sistémica del chavismo, la quebrada institucionalidad del Estado se ha derrumbado con tanta facilidad como los precarios bloques de vivienda social inaugurados por Hugo Chávez. El gobierno, sobrepasado y al frente de un Estado vaciado de medios por décadas de expolio público, se ha mostrado incapaz de rescatar a los miles de personas sepultadas bajo los escombros, muchas de las cuales sin duda habrán perecido por la falta de ayuda.
Con los…

Terremoto geopolítico en el Caribe


