La incorporación de España a una sociedad cuyo desarrollo se base en el conocimiento exige profundos cambios políticos y económicos, en especial en el sistema educativo, la organización de la investigación y su conexión con el mundo empresarial. La universidad, elemento clave.
uando se intenta soñar con un futuro mejor para una sociedad, pocas personas dudan de que el modelo debiera tender a una economía sostenible del conocimiento, donde el bienestar social y los derechos de la persona se equilibren en el contexto de una humanidad globalizada. Cuando se intenta describir los sueños para un futuro mejor, algunos economistas de prestigio se atreven a sugerir para España una sociedad donde en los años treinta de este siglo algunos científicos logren el premio Nobel, e incluso vislumbran la posibilidad de que alguno de los descubrimientos de estos genios dé lugar a unas estructuras empresariales prestigiosas y tractoras de otras industrias, fundamento de un crecimiento económico basado en el conocimiento.
La misma idea de alcanzar esa economía del conocimiento es la que subyace en el largo camino recorrido, no sin ilusión, por sucesivos gobiernos intentando participar o crear grandes infraestructuras de investigación: internacionales como la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, siglas en inglés), Instituto Laue-Langevin (ILL), International Thermonuclear Experimental Reactor (ITER), European Synchrotron Radiation Facility (ESRF), Observatorio Europeo del Sur (ESO), Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL); o españolas como la Plataforma Solar de Almería, ALBA (Sincrotrón), Gran Telescopio de Canarias (Grantecan), Barcelona Supercomputing Center o buques oceanográficos, entre otros.
Para alcanzar la utopía de la plena incorporación de España a una “sociedad cuyo desarrollo y crecimiento económico están basados en el conocimiento”, hace falta seguir perfeccionando el sistema organizativo de la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) y su conexión con la empresa y los servicios; dotarlo de fuertes inversiones sostenidas, ya…

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