El conflicto palestino-israelí en ocho películas

 |  17 de febrero de 2015

Repasamos un conflicto con más de 50 años de antigüedad en el mejor de los casos (siglos en el peor) a través de un buen puñado de películas.

 

La vida de Émile Zola (1937), dirigida por William Dieterle

Todo conflicto tiene un inicio, y aunque a veces ese principio queda un tanto desdibujado por el paso del tiempo y la confluencia de factores, siempre hay un momento, un acto que puede señalarse como génesis del asunto. En el caso que nos ocupa, parece claro que el principio se halla en el nacimiento del Estado de Israel (1948), aunque para llegar a ese difícil alumbramiento fueron necesarias varias etapas. La primera de ellas podríamos situarla a finales del siglo XIX, con el caso Dreyfus, que movilizó a la opinión publica francesa, polarizada en dos bandos. Émile Zola tuvo un papel determinante, simbolizado en su célebre texto “J’Accuse”. Como supieron ver Zola y gran parte de la población francesa, el caso Dreyfus no trataba solo sobre espías, sino acerca del sentimiento antisemita y nacionalista que enardecía el viejo continente. Y no fue el único que quedaría marcado por el affaire Dreyfus. Enviado como corresponsal por el periódico vienés Neue Freie Press para cubrir el juicio, el periodista Theodor Herzl, de origen judío, quedó tan consternado por los sentimientos antisemitas que despertó el proceso que al finalizar este olvidó sus ideales de una asimilación del pueblo judío por parte de Europa, apostando a partir de entonces por la creación de un Estado judío fuera del continente que acogiese a todos los hijos de David. El sionismo político acababa de nacer.

 

Lawrence de Arabia (1962), dirigida por David Lean

Militar, arqueólogo, aventurero, poeta y, en última instancia, el involuntario traidor que convenció a los árabes de entrar en la Primera Guerra mundial al lado de las potencias aliadas para hacer frente al imperio Otomano. A cambio, Thomas Edward Lawrence, en nombre de los gobiernos británico y francés, ofreció a las tribus árabes su apoyo para la independencia de un hipotético Estado árabe sin saber que, como se hizo público tras el fin de la contienda, entre bambalinas se negociaban los acuerdos de Sykes-Picot por los que los territorios de Oriente Próximo quedaban divididos entre Francia y Gran Bretaña, incumpliendo las promesas que Lawrence había hecho a los árabes.

 

Shoah, (1985), dirigida Claude Lanzmann

Si el sentimiento antisemita del que fue testigo Herzl llevo a este al sueño de la creación de un Estado de Israel, fue la Segunda Guerra mundial y la Solución Final la que daría el espaldarazo final a aquel proyecto de tintes mesiánicos. “El año que viene en Jerusalén”, era la despedida de los judíos de la diáspora usada desde que fueron expulsados por Adriano en el año 135. El saludo dejó de tener sentido el 14 de mayo de 1948. Antes, el pueblo judío tuvo que sufrir la pérdida de unos seis millones de sus miembros. Muchas han sido las películas que han tratado con mayor o menor acierto el tema del Holocausto, pero tal vez la más cruda sea esta mastodóntica obra de arte de diez horas de duración, donde victimas y verdugos dan testimonio de una de las mayor atrocidades cometidas contra el hombre. La película, rodada a lo largo de diez años, carece de banda sonora y de imágenes de archivo, centrándose únicamente en las entrevistas y trascendiendo de esta forma el género documental en el que se la engloba para adentrarse en el más puro estilo de la historia oral.

 

Éxodo (1960), dirigida por Otto Preminger

León Uris se basaría en los acontecimientos del Exodus 1947, el vapor tomado por la Haganá –organización paramilitar de autodefensa judía– para hacer llegar a Palestina a 4.500 judíos supervivientes de los campos de concentración nazis, para escribir la novela en que a su vez se basaría la película de Preminger. En ambas versiones y a diferencia de los hechos reales, el SS Exodus llegaría al puerto de Palestina a tiempo de celebrar el nacimiento del Estado de Israel. La crisis del barco supuso la gota que colmó el vaso para la Asamblea General de las recién creadas Naciones Unidas, que el 29 de noviembre de 1947 aprobó la resolución 181, que ponía fecha –15 de mayo de 1948– al fin del Mandato británico sobre Palestina, dividiendo esta en dos Estados y dejando Jerusalén y Belén bajo administración internacional. Tildada muchas veces y no sin razón de maniquea e interesada, Éxodo llevaría a la gran pantalla, con sus diferencias, aciertos y errores, uno de los hitos del conflicto.

 

21 horas sobre Múnich (1976), dirigida por William A. Graham

Los acontecimientos sobre el conflicto árabe-israelí no siempre han tenido Oriente Próximo como escenario. Nacida en los campos de refugiados de Jordania, la organización terrorista Septiembre Negro secuestró durante los Juegos Olímpicos de Múnich (1972) a once miembros del equipo olímpico israelí. Tras presentar sus demandas –la liberación de más de 200 prisioneros, entre los que se contaban los fundadores de la Baader/Meinhof– y la consiguiente negativa del Estado de Israel a negociar con terroristas, estos acabaron con la vida de los rehenes, dando fin a las tensas 21 horas que narran este telefilm en el que Franco Nero da vida a Issa, el jefe del comando que cayó abatido en la fallida operación de rescate junto a cuatro de sus compañeros. Años después Steven Spielberg recuperaría el suceso para rodar la vibrante Múnich (2005).

 

Kippur (2000)

Kippur (2000), dirigida por Amos Guitai

Con un fuerte componente autobiográfico –Guitai fue combatiente en la guerra del Yom Kippur–, la película narra los acontecimientos de la considerada ultima guerra total del conflicto árabe-israelí. La fecha elegida por la coalición de países árabes –6 de octubre, festividad del Yom Kipur– dio nombre a una guerra cuyo objetivo era recuperar los territorios perdidos en la guerra de los Seis Días. El final vino dado por la ONU, que reunida de urgencia estableció un alto el fuego tras el cual las partes habrían de negociar un acuerdo de paz, obligándoles a su vez a adoptar la resolución 242. Esta resolución establecía, por un lado, la devolución a los países árabes de los territorios conquistados durante la guerra de los Seis Días y, por el otro, el reconocimiento por parte de estos del Estado de Israel. La 242 ha sido refrendada y establecida en varias ocasiones como base para la negociación de una paz que, a día de hoy, todavía no ha llegado.

 

Vals con Bashir (2010), dirigida por Ari Folman

Al igual que Kippur, esta es una película autobiográfica, donde el director narra de primera mano la masacre de Sabra y Chatila, que tuvo lugar en Líbano en 1982. Tras la muerte del presidente de Líbano y líder maronita, Bashir Gemayel (de ahí el título de la película), el entonces comandante de las Fuerzas de Defensa de Israel, Ariel Sharon, incitó a las unidades milicianas maronitas de Líbano a tomar cumplida venganza, entrando en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, mientras las tropas a su mando se apostaban en los alrededores. No solo omitieron el auxilio a las miles de víctimas allí atrapadas, sino que las tropas israelíes facilitaron el trabajo de las milicias iluminando la zona con bengalas. Un acto que dejaría en Folman la profunda huella que transmite con su película. La actuación de Sharon no impediría su ascenso, casi 20 años después, al cargo de primer ministro de Israel.

 

Paradise Now (2005), dirigida por Hany Abu-Assad

Dirigida por el neerlandés de origen palestino Abu-Assad, Paradise Now narra las horas previas de dos terroristas antes de perpetrar un ataque suicida en Israel. Una película no exenta de polémica en tanto en cuanto sus protagonistas, lejos de presentarse como los perversos seres que se suelen pintar en la mayoría de los medios de comunicación, aparecen como involuntarios personajes del drama que vive Palestina, con un fondo y unas dudas que les hacen peligrosamente más humanos.

Por Carlos Arévalo.

4 comentarios en “El conflicto palestino-israelí en ocho películas

  1. Buenas tardes:
    ¿De verdad esta es la selección de películas para el «conflicto» palestino-israelí? ¿No sería mejor decir lista del conflicto israelí según la visión de Israel? En esta lista solo hay una película palestina, y qué casualidad es sobre un «hombre bomba», frente a casi todas las demás que son de directores israelíes que dan la visión de Israel… No estaría mal que el señor Arévalo hubiera investigado un poquito más sobre películas palestinas y directores que tratan de verdad el origen del problema…
    Sinceramente me parece penosa esta lista para una publicación supuestamente seria y me parece que o la ha realizado alguien que no tiene ni idea del «conflicto» entre Palestina e Israel o bien todo lo contrario… es claramente partidario de Israel, y si no a a la lista me remito…

  2. Buenas tardes
    A mi juicio esta selección no sirve mas que para mostrar el lado de víctima israelí y considero que como lector de una revista seria el Sr. Arévalo debería de tener en cuenta otras fuentes que no sean israelíes.
    Les recomindo el documental «hoja de ruta al apartheid» de la directora sudafricana Ana Nogueira y del director israelí Eron Davidson, muestra la cruda realidad que vive el pueblo palestino desde los orígenes del movimiento sionista hasta nuestros días.
    Saludos.

    1. LOS PALESTINOS TIENEN LO QUE MERECEN. SI AVERIGUAN MÁS SOBRE LA VERDADERA HISTORIA LOS ARABES SON TAN CULPABLES COMO LOS NAZIS Y LOS COMUNISTAS.

  3. Se ve que tienes un gran conocimiento y dominio del tema.

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